Dios solo ve a Su hijo perfecto, al hombre espiritual que Él creó a Su imagen y semejanza); y este hombre es la verdadera identidad de todo hombre, mujer y niño. Este hombre, la imagen de Dios, expresa perfecta salud por ser el reflejo de Dios, y tiene de Dios todos los recursos espirituales que necesita, y es incapaz de enfermar o pecar.
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