Cuando me levanté a la mañana siguiente, rengueaba un poco, pero pude ir a mi negocio y trabajar todo el día. Oré para ver que mi fuerza y capacidad como hijo de Dios estuvieran intactas para siempre.
A lo largo de los años, he tenido muchas pruebas del poder sanador de Dios a través de la comprensión y la práctica de la Ciencia Cristiana, que enseña que el hombre, como reflejo de Dios, es espiritual, no material.
Mi firme adhesión y aceptación de la verdad acerca de la protección del hombre contra los peligros de la conducción también nos ha mantenido a salvo a mis familiares y a mí varias veces desde entonces.
La confianza en la omnipotencia y omnipresencia de Dios, el Espíritu, nos da la autoridad espiritual para silenciar el miedo y vencer la creencia de que la enfermedad es real y puede ser contagiosa. Al cuidar de nuestra familia, oré para sentir esa confianza espiritual.
Cuando se trata del Espíritu, no tenemos que esperar para recibir la herencia que “el Padre de las luces” nos está dando libremente momento a momento.
A los amigos les preocupaba la posibilidad de que nuestra casa fuera embargada si no la vendíamos, y nadie pensó que encontraríamos un comprador. Pero yo estaba agradecida de que nuestra casa nos hubiera bendecido durante ocho años, y sabía que bendeciría a alguien más.
Al identificarme como la idea de Dios, ¿me veo a mí misma como capaz de demostrar lo que Dios está haciendo que yo sea? ¿O me estoy viendo a mí misma como un ser humano imperfecto, que necesita, o a quien se le pide, convertirse en algo mejor?
La curación se produce cuando nos damos cuenta de que nuestra identidad nunca puede ser cambiada en algo que no es. No hay ningún poder aparte de Dios, el Amor, así que no hay poder que pueda cambiarnos de lo que Dios ha hecho.
El hecho es que no hay nada que arreglar en la creación de Dios; solo hay Verdad, toda la Verdad, y nada más que la Verdad. No importa cuán oscuras parezcan ser las cosas, nada puede poner fin a la Verdad.
Estoy agradecida por esta demostración eficiente de la eficacia sanadora de las verdades de la Ciencia Cristiana, que se dan en todo el mundo a través de la Lección-Sermón leída durante los servicios de la iglesia de la Ciencia Cristiana.