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La Verdad auténtica

De El Heraldo de la Ciencia Cristiana. Publicado en línea - 23 de julio de 2026


No hace mucho, ¿quién habría predicho el entorno mental en el que se encontraría la humanidad hoy? La inteligencia artificial está cambiando rápidamente la forma en que recibimos la información, exigiendo estar más alerta a lo que es verdadero. Saber distinguir las grandes falsificaciones —imágenes o vídeos manipulados— es un desafío para la sociedad. Y la pregunta, ¿Qué es la verdad auténtica? se ha transformado en una urgencia que todos debemos considerar.

Recientemente, le pregunté a un niño pequeño qué es la verdad, y me dijo: “Es lo que dices cuando no es una mentira”. Otro niño estuvo de acuerdo sin dudar y dijo que todo el mundo sabe realmente lo que es verdadero y lo que es mentira, aunque no siempre digan la verdad.

¿Cómo lo sabían los niños? ¿Es inherente a todos conocer la verdad? La Lección Bíblica de esta semana del Cuaderno Trimestral de la Ciencia Cristiana sobre el tema de la “Verdad” arroja nueva luz sobre estas y otras preguntas.

En Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras, Mary Baker Eddy escribe: “La hora de los pensadores ha llegado. La Verdad, in­dependiente de doctrinas y sistemas honrados a través del tiempo, llama al portal de la humanidad. La conformidad con el pasado y el frío convencionalismo del materialismo se están desmoronando” (pág. vii).  

Por encima de lo que los humanos o los modelos de IA puedan crear, Dios, la Verdad divina, es la inteligencia espiritual, universal y siempre presente. Esta Verdad es conocible y práctica, incluso para satisfacer las necesidades de discernimiento de la humanidad hoy en día.

Para considerar la Verdad en este contexto, la Ciencia Cristiana destaca su uso como sinónimo bíblico de Dios, de la misma manera que se usan Espíritu, Vida y Amor. Por ejemplo, el salmista escribió: “Tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad” (Salmos 31:5).  

La verdad de Dios actúa como una ley permanente y confiable, tan conocible como las matemáticas o la aerodinámica. Ilimitados por las teorías ancestrales creadas por el hombre, pensadores espirituales de todos los ámbitos de la vida han buscado leyes o verdades que lo abarquen todo.

La búsqueda de una verdad universal y conocible me llevó a la Ciencia Cristiana. Su proposición básica me resultó lógica: que Dios es la inteligencia divina, el Espíritu completamente bueno e infinito que crea al hombre espiritualmente a Su semejanza. No obstante, me planteé la pregunta: Entonces, ¿qué es este cuerpo material? Luego, cuando estaba de vacaciones, me encontré en una emergencia que puso en peligro mi vida. Me desplomé inesperadamente, y perdí la vista y la capacidad de hablar o moverme, y tenía un malestar muy grande.

Asustada y sin saber qué hacer, mi marido empezó a leerme del libro con el que él estaba luchando, Ciencia y Salud. Lo que ocurrió después fue transformador. Escuché claramente en el pensamiento: “Esta es la verdad que estabas buscando”. En unos momentos, todos los síntomas desaparecieron por completo. Estaba agradecida de estar viva, pero aún más agradecida de darme cuenta de que Dios, el Espíritu, estaba presente y hablando directamente a la conciencia. Las amenazantes condiciones materiales desaparecieron en esa realidad espiritual palpable (véase Suzanne Riedel, “Easter’s message of regeneration,” Christian Science Sentinel, April 6, 2023).

Esa experiencia me llevó a investigar más a fondo cómo la humanidad conoce la verdad. Las necesidades urgentes pueden impulsarnos a buscar ayuda en Dios. Pero no se requieren emergencias para conocer más sobre la verdad de Dios. Dios es la Mente infinita que naturalmente hace que cada persona distinga el bien del mal, la verdad de la falsedad y, lo más importante, la realidad de la irrealidad. La Verdad Universal es una acción dinámica en la consciencia, como la describió Jesús cuando dijo: “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32). ¡La verdad hace algo!

La Sra. Eddy escribe: “El Cristo es la Verdad y la Vida nacidas de Dios, nacidas del Espíritu y no de la materia” (La Primera Iglesia de Cristo, Científico, y Miscelánea, pág. 261). A medida que la humanidad aprende más sobre la realidad espiritual que Jesús enseñó, los mensajes de verdad de Dios se escuchan, sienten y comprenden. Dios creó a cada individuo a Su semejanza, según el registro espiritual de la creación en Génesis 1, y preparó a cada persona para que se volviera consciente de la Verdad auténtica y espiritual. Cultivar esa conciencia inspirada espiritualmente saca a la luz el progreso, conduce a nuevas perspectivas, a vislumbres más inteligentes y honestas y a soluciones más prácticas e inspiradas para nuestras vidas.

La Verdad eterna es el presente, la realidad absoluta, que opera en toda conciencia. Percibir incluso un atisbo de esta Verdad llevará a vidas más libres.

Si eres nuevo en las Lecciones Bíblicas semanales del Cuaderno Trimestral de la Ciencia Cristiana, puedes aprender más sobre ellas aquí: https://biblelesson.christianscience.com/es

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