Skip to main content Skip to search Skip to header Skip to footer
Original Web

Para jóvenes

No más alergias a los gatos

De El Heraldo de la Ciencia Cristiana. Publicado en línea - 6 de julio de 2026


¡Íbamos a hacer un viaje por carretera! Mi familia conducía desde el estado de Washington a California para dejarme en un viaje que haría con un grupo de otros Científicos Cristianos. 

Estaba emocionado por ver más de los Estados Unidos. Nos detuvimos varias veces para disfrutar del paisaje de Washington, entre ellos montañas, ríos y bosques, antes de continuar. 

Para nuestra última parada, fuimos a San Francisco, donde nos alojamos en casa de mis familiares. San Francisco fue mi parada favorita. Después de un largo día de turismo, volvimos a la casa de mis familiares, donde cenamos de maravilla. Lamentablemente, aunque fueron anfitriones encantadores y el día había sido divertido, me encontré con un problema más tarde esa noche. 

Desde pequeño tenía una reacción alérgica a los gatos. Uno de mis amigos tiene gatos, y cada vez que iba a su casa, me congestionaba muchísimo y me picaban los ojos. Así que cuando supe que nos alojaríamos en la casa de invitados, donde también se alojaba un gato, no me hizo mucha gracia. 

La primera parte de la noche fue bastante miserable. Estaba tumbado en la cama, dando vueltas, incapaz de dormirme por los síntomas de la alergia. 

Luego me vino una idea de Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras de Mary Baker Eddy. Este es un libro que me había ayudado a encontrar curación en el pasado, así que cuando me vino a la mente esta declaración, presté atención. De niño, había escuchado a mi familia compartir esta cita, y sentía que se aplicaba a mi situación actual. Dice: “Todas las criaturas de Dios, moviéndose en la armonía de la Ciencia, son inofensivas, útiles, indestructibles” (pág. 514).

Me hizo pensar en que los gatos son criaturas de Dios, inofensivas e incapaces de interrumpir la bondad de Dios o nuestra capacidad de experimentar esa bondad. Nuestra relación con Dios es como un rayo de luz que emana del sol o una gota de agua que forma parte del océano. Dios es el bien infinito, y no podemos separarnos de eso. La bondad de Dios está a todo nuestro alrededor. Incluye a los gatos y a todas las demás criaturas.

A medida que mis pensamientos sobre los gatos pasaron del miedo y la antipatía a un amor y asombro por la creación de Dios, hubo un cambio instantáneo en mi cuerpo. Pasé de tener dificultades para respirar por la nariz a poder respirar sin problema. 

Me regocijé por mi recuperación y me dormí en minutos.

Desde esta experiencia, no he tenido ninguna reacción alérgica a los gatos. Recientemente, me quedé con alguien que tiene un gato y no tuve ningún problema. 

¡Esta curación fue el final perfecto para nuestro viaje!

Para explorar más contenido similar a este, lo invitamos a registrarse para recibir notificaciones semanales del Heraldo. Recibirá artículos, grabaciones de audio y anuncios directamente por WhatsApp o correo electrónico. 

Registrarse

Más artículos en la web

La misión del Heraldo

 “... para proclamar la actividad y disponibilidad universales de la Verdad...”

                                                                                                          Mary Baker Eddy

Saber más acerca del Heraldo y su misión.