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La necesidad de consciencia espiritual

Del número de julio de 1949 de El Heraldo de la Ciencia Cristiana


Aquel que sabe que es hijo de Dios está consciente de la evidencia que apoya este conocimiento. Ya que sólo el sentido espiritual encierra tal conocimiento, ese sentido debe ser cultivado y manifestado por el que deseara ver la evidencia duradera de lo que él sabe. Esta es al menos una razón por la cual Mary Baker Eddy, la Descubridora y Fundadora de la Christian ScienceEl nombre dado por Mary Baker Eddy a su descubrimiento (pronunciado Críschan Sáiens) y que, traducido literalmente, es la “Ciencia Cristiana”., declara en su libro de texto, “Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras” (pág. 67): “La consciencia espiritual y no la corporal es la que se necesita.”

El conocimiento verdadero es sólo aquello que es sabido por el Espíritu divino o la Mente perfecta, Dios. Tal conocimiento tiene forma y substancia. Tiene presencia y naturaleza definida. Es delineado como idea espiritual por la Mente infinita. Es tangible y real por la misma razón de que existe en la Mente y es por consiguiente conocido. Ya que sólo la verdad puede ser conocida, y sólo la verdad es real, la consciencia que ser reconoce a sí misma como real está por siempre contemplando la prueba de su realidad.

Las declaraciones precedentes son importantes. Basadas, como lo están, en las pruebas ofrecidas por Cristo Jesús y las demostraciones de la Christian Science, señalan el camino por el cual la humanidad puede liberarse de la enfermedad, las limitaciones, la confusión, la derrota, los conflictos y todos los males que el sentido mortal reclama como suyos. Semejantes males no son tangibles ni verdaderos por la simple razón de que no son ni pueden ser conocidos en ningún sentido real. Creídos, sí, si es que comprendemos que la creencia es la ilusión que la llamada mentalidad hipnotizada ve en su sueño del yo inexistente. Pero no conocidos por no ser verdaderos ni existentes en la Mente eterna, que existe de por sí y que todo lo sabe. Por tanto no reales porque exentos de evidencia segura de realidad. La tal llamada consciencia que pretende conocer la limitación y toda la gama de las deficiencias mortales es de por sí limitada. De lo contrario no parecería ver la evidencia de la limitación. Siendo limitada, no posee la capacidad para saber correctamente o para saberlo todo. Puesto que el conocimiento incorrecto no es la verdad, aquello que lo posee, o que aparenta poseerlo, es irreal. Sólo la Mente que todo lo sabe, conoce lo que debería aceptarse como conocimiento. Y sólo el saber está consciente de la evidencia que apoya al conocimiento.

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