Durante Mi Adolescencia me desconcertaba la pregunta "¿Quién soy yo?". Tenía talento para desarrollar algunas actividades, pero mis aptitudes eran limitadas con respecto a otros aspectos de mi vida. Podía ser definido como "término medio". ¿Era eso todo lo que yo era? ¿Estaba yo definido y limitado por características, incapacidades y talentos físicos y personales? Pensé con vehemencia: "¡Tiene que haber algo más que esto acerca de mí!"
Por supuesto, como alumno de la Escuela Dominical de la Ciencia Cristiana, me había familiarizado con el libro de texto de la Ciencia Cristiana, Ciencia y Salud. Pero, en ese momento, me pareció que la Sra. Eddy había escrito cierto pasaje de ese libro justo para mí. En la página 475 ella hace una pregunta que yo me había estado haciendo: "¿Qué es el hombre?" La respuesta que ella da a esta pregunta probablemente asombre al lector.
Ella comienza diciendo: "El hombre no es materia; no está constituido de cerebro, sangre, huesos y otros elementos materiales. Las Escrituras nos informan que el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios.. . El hombre es idea, la imagen, del Amor; no es físico".
Iniciar sesión para ver esta página
Para tener acceso total a los Heraldos, active una cuenta usando su suscripción impresa del Heraldo ¡o suscríbase hoy a JSH-Online!