Skip to main content Skip to search Skip to header Skip to footer

Nuevas energías

Del número de junio de 1991 de El Heraldo de la Ciencia Cristiana


Cuando La Ciencia Cristiana se presentó por primera vez en escena, lo que vio la gente fue a un grupo de miembros de una iglesia que actuaban como si el cristianismo estuviera haciendo una práctica e impresionante diferencia en su vida.

Tuvo que haber sido algo bastante sorprendente. Había habido oleadas evangélicas. Pero en su mayor parte, cristianos realmente sinceros asistían a la iglesia, escuchaban sermones, y, ocasionalmente, recibían inspiración. Pero, de repente, he aquí una gente que adoptaba de una manera distinta, y con un efecto notablemente diferente, el mismo cristianismo en el cual otros se habían sumergido. El efecto incluía la curación cristiana y aparentemente se parecía al cristianismo descrito en el Nuevo Testamento.

Quienes se hicieron Científicos Cristianos al final del siglo diecinueve y en los comienzos del siglo veinte, se sintieron vigorizados y fortalecidos. Las curaciones físicas, y los cambios en su vida que se produjeron mediante el tratamiento espiritual, fueron tan prácticos y obvios, que miembros de sus familias y conocidos se sintieron frecuentemente atraídos; y también se hicieron Científicos Cristianos.

Iniciar sesión para ver esta página

Para tener acceso total a los Heraldos, active una cuenta usando su suscripción impresa del Heraldo ¡o suscríbase hoy a JSH-Online!

Para explorar más contenido similar a este, lo invitamos a registrarse para recibir notificaciones semanales del Heraldo. Recibirá artículos, grabaciones de audio y anuncios directamente por WhatsApp o correo electrónico. 

Registrarse

Más en este número / junio de 1991

La misión del Heraldo

 “... para proclamar la actividad y disponibilidad universales de la Verdad...”

                                                                                                          Mary Baker Eddy

Saber más acerca del Heraldo y su misión.