Recordé que “la necesidad extrema del hombre es la oportunidad de Dios”. Esto me ayudó a ver que, aunque la situación realmente parecía extrema, Dios es aún más grande. Él estaba conmigo. Muchos pasajes de la Biblia y de Ciencia y Salud me vinieron al pensamiento, y una sensación de calma me embargó.
Anunciamos un cambio en la Administración Fideicomisaria de La Sociedad Editora de la Ciencia Cristiana. El 15 de mayo de 2026 Arcadia Nones, CSB, dejará su puesto en la Administración Fideicomisaria.
La devaluación es, literalmente, el truco más antiguo de “El Libro”. El primer capítulo de la Biblia describe que todo lo que Dios ha creado es muy bueno.
Al sentirse reconfortada por la certeza del cuidado continuo del Amor, decidió orar y acostarse, apoyándose en el abrazo de Dios y confiando en que su sobrina regresaría muy pronto y a salvo.
He descubierto que el Cristo nos ayuda a superar la visión limitada de la Ciencia Cristiana como denominación religiosa y a comprenderla como la Ciencia del ser, una descripción de la realidad. Este reconocimiento elimina la incomodidad y la reemplaza con un afecto y respeto genuinos hacia la persona con la que hablamos.
Sentí un gozo inefable. Me sentí contenta y feliz, con la fuerte convicción de que todo estaba bien y que, por ser espiritual, nunca había pasado por una condición discordante. Había despertado de un sueño hipnótico, una perspectiva falsa.
Pronto me entregué por completo a Dios y a Su presencia. Le agradecí cuánto me amaba y por la oportunidad de estar en la vida de este familiar y de ayudarla con cariño cuando ella lo necesitaba. Las lágrimas fluyeron al sentir la presencia de Dios, y Su amor llenó mi conciencia.
Esta perspectiva más pura sobre lo que hacía —al confiar y glorificar a Dios— detuvo la sensación de lesión y dolor en la rodilla. El cambio fue inmediato. Crucé el paso, continuando hacia mi destino esa misma tarde con total libertad.
Tantas “Ruts” en el mundo muestran que dar desinteresadamente enriquece tanto a quien recibe como a quien da. Entender y confiar en esto —y ponerlo en práctica— dará como resultado el dulce amor que el mundo necesita ahora.
Siempre que nos encontramos orando por la humanidad en general, es eficaz recordar que solo el universo real del Alma se encuentra en el pensamiento verdadero del hombre —y que este reino divinamente mental es el auténtico soberano—.