
Relatos de curación
En su poesía “Oración vespertina de la madre,” dice Mary Baker Eddy ( Poems , pág. 4): “Gentil presencia, gozo, paz, poder, divina Vida, en todo está Tu ser.
Mis padres comenzaron a interesarse en la Christian Science en 1909 y ambos sanaron de dispepsia crónica en pocas semanas con solo leer “Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras” por Mary Baker Eddy. Cuando niña, asistí a la Escuela Dominical de la Christian Science y recuerdo con cuánto gozo y admiración aceptaba yo el hecho de que las curaciones que registra la Biblia no fueron exclusivamente para aquel entonces sino para todos los tiempos; que la Christian Science viene mostrando el método del Maestro, curando enfermos mediante la oración y reconociendo a Dios como el único médico.
Con dicha profunda doy testimonio del poder de la Christian Science para curar. No hay problema, por grande que sea, ni situación demasiado complicada, ni enfermedad demasiado grave que no pueda curarlos la comprensión de Dios según lo enseña la Christian Science.
Al escribir esta expresión de gratitud a Dios por la Christian Science siento hondamente que vengo a pagar una deuda que debía haber saldado desde hace mucho tiempo. Mis padres se interesaron en esta Ciencia cuando yo tenía unos doce años de edad, y hasta que cumplí unos dieciocho disfruté el privilegio glorioso de asistir a una Escuela Dominical de la Christian Science.
Doy las gracias a Dios por la Christian Science Nombre que Mary Baker Eddy dió a su descubrimiento (pronunciado Crischan Sáiens). La traducción literal de estas dos palabras es “Ciencia Cristiana”.
“Para estar enteramente sano, el hombre tiene que mejorarse tanto espiritual como físicamente” (Ciencia y Salud por Mrs. Eddy, págs.
En diciembre de 1947 yo andaba en viaje de recreo por Tasmania y a la madrugada siguiente esperaba partir de Launceston rumbo a Sydney, cuando me agarró un violento dolor en el costado derecho. Luché por sanar hasta poco después de las nueve, cuando ya no pude aguantar el dolor.
Con sincera gratitud reconozco el glorioso poder de Dios para curar según nos lo han revelado nuestro Maestro Cristo Jesús, y nuestra Guía Mary Baker Eddy. Hoy trata la mente mortal de engolfar al mundo en el temor mesmérico de las actuales condiciones económicas, sociales y políticas, pero nosotros como Científicos Cristianos disfrutamos la bendición de nuestra segura comprensión de que “reina el Señor Dios Todopoderoso” y de que no hay lugar, persona ni cosa que puedan trastornar o perturbar la ley, el orden ni la armonía del reino creado y gobernado por Dios, Amor divino.
Hace más de diecisiete años que empecé a conocer la Christian Science. Había sufrido nueve años de una tuberculosis que me había hecho guardar cama sin poder hablar a veces.
“Jehová es mi pastor; nada me faltará. ” Estas palabras de los Salmos han despertado en los quince años pasados mi profunda gratitud a Dios, al prototipo del Cristianismo, Cristo Jesús y a nuestra reverenda Guía, Mary Baker Eddy, así como a toda la Causa de la Christian Science con sus benéficas actividades mundiales que nos guían de los sentidos corporales al Alma.