EN el libro del profeta Jeremías, se lee: "Estando Jeremías todavía preso en el patio de la cárcel, tuvo segunda vez revelación de Jehová. " ¿No parece a veces que muchos de nosotros estamos encerrados en prisiones de enfermedad, de temor, de pecado, faltos de oportunidad, privados de amigos y educación? Sin embargo, la palabra del Señor puede penetrar a cada una de esas prisiones, para llevarle libertad a los cautivos, pues "en donde estuviere el Espíritu del Señor, allí hay libertad.
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