El Amor eterno es mi único origen,
Mis raíces, como lo revela la Verdad.
Cuando percibo que Dios es la causa primordial,
Todo recuerdo que ha dejado cicatriz sana.
Del número de enero de 1984 de El Heraldo de la Ciencia Cristiana
El Amor eterno es mi único origen,
Mis raíces, como lo revela la Verdad.
Cuando percibo que Dios es la causa primordial,
Todo recuerdo que ha dejado cicatriz sana.