"Jehová Te Guardará de todo mal; él guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre" (Salmo 121:7,8). Estas palabras alentadoras de la Biblia me ayudaron mucho en 1985 cuando fui transferida a otra ciudad. Fui asignada a un nuevo puesto en la compañía donde trabajo.
En el momento de partir, sentí un fuerte dolor en los ojos y comenzaron a lagrimear. Llamé por teléfono a un practicista de la Ciencia Cristiana para que me ayudara por medio de la oración. El practicista me recordó que la vista no es algo físico, sino espiritual; y que en mi verdadera naturaleza como la expresión de Dios, yo no podía estar jamás privada de una visión perfecta.
No podía arreglármelas para leer siquiera durante el viaje, pero oré silenciosamente el Padre Nuestro, con la interpretación espiritual que da la Sra. Eddy en Ciencia y Salud. La siguiente parte me llamó mucho la atención:
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