¿Hay un espejo en tu casa que te gusta más que todos, donde puedes ver si tu cara está limpia o si tus medias son iguales? Ya sea que tengas que ir a la escuela o a jugar con tus amigos, siempre quieres verte de lo mejor, ¿no? ¿Qué ves cuando te miras al espejo? ¿Ves un niño o una niña? ¿Tienes el cabello lacio o con rulos? ¿Ves alguna peca? ¿Qué ven tus amigos y tu familia en ti? ¿Cómo ves a quienes te rodean? Es bueno que te hagas estas preguntas. Pero la pregunta más importante es: “¿Cómo me ve Dios a mí y a todos los demás?” Cuando nos miramos en un espejo sólo vemos la cubierta exterior.
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