Skip to main content Skip to search Skip to header Skip to footer

Un día, al dejar caer una tetera de plata, se...

Del número de julio de 1950 de El Heraldo de la Ciencia Cristiana


Un día, al dejar caer una tetera de plata, se le rompió el mango, que era de ébano. Mientras trataba de componerlo, se me resbaló el destornillador, introduciéndoseme en la palma de la mano izquierda.

Iniciar sesión para ver esta página

Para tener acceso total a los Heraldos, active una cuenta usando su suscripción impresa del Heraldo ¡o suscríbase hoy a JSH-Online!

La misión del Heraldo

 “...para proclamar la actividad y disponibilidad universales de la Verdad...”

Mary Baker Eddy, La Primera Iglesia de Cristo, Científico, y Miscelánea, pág. 353

Saber más acerca del Heraldo y su misión.