Caminé, caminé...
Y no Te hallaba,
Pero yo Te presentía.
Y un día la luz de la Verdad
llegó a mi vida,
trayendo su revelación:
¡Dios es Amor! ¡Dios es Vida!
Por eso, hoy, al pie
del Cristo salvador
hallo la resurrección.
Del número de abril de 1976 de El Heraldo de la Ciencia Cristiana
Caminé, caminé...
Y no Te hallaba,
Pero yo Te presentía.
Y un día la luz de la Verdad
llegó a mi vida,
trayendo su revelación:
¡Dios es Amor! ¡Dios es Vida!
Por eso, hoy, al pie
del Cristo salvador
hallo la resurrección.