Hospedar inadvertidamente a un ángel
es reconocer la respuesta a mi oración
y luego dar gracias al oído divino, todo-amor,
que aún antes de yo llamar todo lo sabe
y tiene la respuesta de la Verdad pronta, aquí.
Del número de enero de 1983 de El Heraldo de la Ciencia Cristiana
Hospedar inadvertidamente a un ángel
es reconocer la respuesta a mi oración
y luego dar gracias al oído divino, todo-amor,
que aún antes de yo llamar todo lo sabe
y tiene la respuesta de la Verdad pronta, aquí.