¿Puede Dios ayudarnos cuando carecemos de algo, quizás dinero? Ciertamente que El no hace llover dinero del cielo. Las oraciones ritualistas pidiendo al Todopoderoso tal ayuda, rara vez parecen eficaces. Muchas personas simplemente luchan por su cuenta.
Sin embargo, empezar con Dios es la mejor manera de abordar cualquier problema. Antes de descartar esta idea como una mera esperanza piadosa (como yo lo hubiese hecho en una época), ¿por qué no preguntar en qué clase de Dios podríamos apoyarnos?
Definitivamente, no en un dios sentado allá arriba frotándose las manos en desesperación celestial, esperando que su creación, que parece estar fuera de control, algún día vuelva a estar bajo el gobierno divino; no, no es esa clase de dios o esa clase de creación.
Iniciar sesión para ver esta página
Para tener acceso total a los Heraldos, active una cuenta usando su suscripción impresa del Heraldo ¡o suscríbase hoy a JSH-Online!