Skip to main content Skip to search Skip to header Skip to footer

Una oración sanadora

Del número de mayo de 2000 de El Heraldo de la Ciencia Cristiana


Me Siento muy agradecida a Dios por la curación de la que mi hijo y yo fuimos testigos cuando él contaba nueve años.

Ibamos caminando por una avenida principal en Montevideo cuando de golpe sentimos una frenada tremenda; al volvernos atinamos a ver que un muchacho volaba literalmente por el aire y caía pesadamente sobre el pavimento. Un ómnibus lo había atropellado.

Mi hijo me tomó fuertemente de la mano y me dijo: “Mamá, la Sra. Eddy dice que “los accidentes son desconocidos para Dios” (Véase Ciencia y Salud, pág. 424). Y luego agregó: “¿Por qué no oramos juntos?” En ese momento pensé en el Padre Nuestro.

Iniciar sesión para ver esta página

Para tener acceso total a los Heraldos, active una cuenta usando su suscripción impresa del Heraldo ¡o suscríbase hoy a JSH-Online!

Para explorar más contenido similar a este, lo invitamos a registrarse para recibir notificaciones semanales del Heraldo. Recibirá artículos, grabaciones de audio y anuncios directamente por WhatsApp o correo electrónico. 

Registrarse

Más en este número / mayo de 2000

La misión del Heraldo

 “... para proclamar la actividad y disponibilidad universales de la Verdad...”

                                                                                                          Mary Baker Eddy

Saber más acerca del Heraldo y su misión.